Written by: Matt Grieco
Empezamos el nuestro Domingo con una caminata a El Rastro. Primero, caminamos por el barrio de Lavapiés en Madrid. Vimos restaurantes, cafés, y lugares para cortar el pelo. El barrio de Lavapiés fue uno de los lugares más únicos que hemos visto. Además, fue obvio que la población de Lavapiés era más diversa, y no había demasiado turistas por el barrio. También, vimos la calle de la Cabeza, una calle con la cuenta que era demasiado interesante de mi tiempo en Madrid. Después de nuestro tiempo en Lavapiés, llegamos a El Rastro. Madrid siempre está concurrido, pero el Rastro fue el lugar más concurrido que hemos visto por todo de mí tiempo en Madrid. Como vi en el imagen debajo, no teníamos espacio para caminar porque todos de las vendedores estaban lleno con personas. En mi tiempo en El Rastro, ví algunas vendedores que vendía cualquier cosa que necesites. La mayoría de los vendedores que vimos tenían ropa de segunda mano, pero había muchos tipos diferentes. Algunos vendedores tenían ropa de deportes y otras tenían vestidos y zapatos.
Era similar a las tiendas en los Estados Unidos que venden ropa vieja, pero creo que esa ropa era mucho más cara. Cuando voy a tiendas de segunda mano en los Estados Unidos, toda la ropa es increíblemente barata, sin embargo, la ropa en El Rastro no era mucho más barata que la ropa nueva. Si muchas de las prendas eran emocionantes y únicas, no creo que fueran lo suficientemente baratas como para comprarlas. Aparte de la ropa, tenían joyas y accesorios, pero eran muy genéricos y simples. Me hubiera gustado ver artículos más auténticos en lugar de eso.
Mi experiencia en el Rastro fue muy diferente de mis expectaciones. Pensaba que iba a ver muchos madrileños en un lugar que representaba la cultura Madrid, pero en realidad el Rastro me parece un lugar para ganar dinero, y vende cosas baratas a los turistas. Antes de mi tiempo en el Rastro, aprendí de la historia, y como el Rastro fue un lugar importante para la gente de Madrid, pero ahora el Rastro ha cambiado mucho a un lugar para atraer las turistas. En mi tiempo en Madrid, he notado las lenguas en algunos lugares porque en lugares como la Alhambra o las catedrales, oigo mucho inglés y otras lenguas extranjeras, y el Estro no era diferente. Pienso que oye ingles mas de espanol en el Rastro, y por eso el Rastro no tenía un sentimiento muy Madrileño y tenía un sentimiento de turismo.
