
Written by: Lucas Giarrusso
Granada. Para muchos, Granada es una ciudad semi-importante en el sur de España; sin embargo, es mucho más que eso. Si hoy tuviéramos más tiempo, hablaría de las vistas del paisaje, el calor sofocante, la mezcla de cultura y religión, y de la Sierra Nevada que se levanta como una muralla al sur de Granada. Hoy, mi atención estará dirigida hacia la Alhambra. La Alhambra, construida entre 1238 y 1358, funcionaba como un palacio para el Sultán del Califato de Granada y como una fortaleza para proteger la ciudad que se encontraba debajo. Al entrar, te das cuenta rápidamente que no es como cualquier palacio de las películas, es mucho más. La Alhambra es una obra de arte en sí, es la obra de arte más grande del mundo. Es una casa, fortaleza, jardín botánico, museo, etc. Dividida en tres zonas principales, empezamos subiendo al Alcazaba (fortaleza).
Antes de empezar, me gustaría añadir que no quiero incluir fotos estratégicamente. Creo que sería una falta de respeto a la Alhambra intentar exhibir su belleza por medio de una foto que no puede capturar el factor de sorpresa y admiración que sentí tras entrar (esa admiración nunca se esfuma, incluso 10 años después). Sin embargo, quiero compartir la belleza con la gente que no pudo visitar conmigo. El Alcazaba tenía unas vistas donde podías ver todo el valle granadino y la ciudad entera hasta los campos en la distancia. A la izquierda, se veía el Mulhacén, el punto mas alto de la España continental. Disfrutamos de la vista impresionante, y tomamos tiempo para sacar fotos. Siendo de una universidad de Massachusetts (un lugar muy plano), muchos de los alumnos nunca habían visto una llanura tan grande en sus vidas. Aunque había estado en el Alcazaba varias veces, cada vez me fijaba en algo nuevo, algo que no veía antes. Así va la cosa con la Alhambra; hay tanto que ver y tanto detalle que se tardaría una vida entera en apreciar la belleza que hay en la Alhambra. A veces me siento como si estuviera viva, respirando y con su propia alma. Nunca he visto una estructura con tanta personalidad. Bajamos las escaleras, y andamos en dirección a los Palacios Nazaríes
Es pedir mucho que escriba sobre el Palacio. Es uno de esos lugares donde solo los propios ojos pueden entender y apreciar la grandeza, el detalle, y la historia del lugar. Detalle, precisión, y geometría son las tres palabras que vienen a la mente para describir lo que vimos. Cada pared tiene inscripciones en árabe citando al Corán, y bordeando estas hay… ¿detalle? No encuentro la palabra. Creo que lo que más me fascinó fue la precisión con que hicieron todo. Los árabes eran especialistas en las matemáticas, y esto se ve reflejado en los Palacios Nazaríes. Para comenzar, las cúpulas y la precisión de los detalles con tan poca tecnología comparada con hoy es algo que fascina a cada persona que entre por las puertas del palacio. A continuación. ¿Cómo es que pudieran tener fuentes si estaban en la cima de una colina? La ingenuidad de los árabes y la presión del agua combinaron para crear fuentes que se encontraban alrededor de los patios. La uniformidad emparejada con la complejidad es algo que hace que la Alhambra sea única en el mundo arquitectural. El Patio de Leones era lo más magnífico. Siendo fotógrafo, puede sacar una foto donde parecía que no había ni una persona en el patio. Es fácil de imaginar a los Sultanes paseando por el patio consultado con su corte. No hay maravilla como ella, y es por eso que es uno de los monumentos más visitados del mundo.


Terminamos nuestro tour con una visita al Generalife. Tras un día lleno de andar y calor, era refrescante dar un paseo por la casa de verano de los sultanes. La fuente larga estaba adornada por rosales y otras plantas, y el agua nos salpicaba las piernas. El Generalife tiene un aspecto casi romántico.
Una visita a la Alhambra es una experiencia inolvidable. Las fotos que tengo no capturan de una manera adecuada la complejidad y la totalidad de la obra de arte. Si el blog valiera para algo, ojalá pudiera convencer a una persona que vaya a ver la Alhambra por sí mismo; quiero que se pierdan en los detalles, y cada rincón. Entonces, y solo entonces, esto será un éxito.
